Hace ya algunos años que conocí a dos auténticos guerrilleros de la venta radiofónica. Juan Cañete había trabajado conmigo en la SER en los tiempos en los que todavía nos permitíamos soñar. Siempre me llamó la atención su don de gentes, su eterna sonrisa y sus trajes. Luego él hizo fortuna en COPE hasta que decidió liarse la manta a la cabeza (algo inusual en alguien tan elegante como él) y montar su propio negocio con un ser único difícil de describir en pocas palabras. Daniel Serrano es francés de Soria. Los hay. Cazador. En todos los sentidos. Tan pronto espera pacientemente una presa como las asalta a degüello con sus afiladas armas: o la escopeta en el monte o una afilada lengua con acento. Consigue su cotizada pieza disparando verdades como puños y con la astucia de un depredador.

Juntos, yo desde los estertores de mis treinta años en PRISA, hicimos una campaña para una importante aseguradora en la que parece que el cliente quedó contento, porque repitió.

– Nos gusta tu estilo
– Y a mí vuestra valentía

La conversación siguió. Y vinieron las comidas (son auténticos maestros en el arte de los ágapes fuera de casa) y las notas en mi cuaderno. Y conocer a Yago Arbeloa, y al resto del equipo. Y visitar sus antiguas oficinas… en fin, todo eso que hace que un romance se consolide. Y nos iban encargando cosas. Y los clientes seguían contentos.

Planificáis y gestionáis de la leche. Las coláis por la escuadra.
– Pues queremos dar creatividad y producción contigo y tu equipo.
– … y se complementa genial con lo que hace vuestro grupo, el Marketing Online.
– Pues en Torre Europa hacemos sitio para un estudio y empezamos.

Así nació la aventura de crear el estudio más alto de España, en el piso 24, seguido por el de RAC en Barcelona (planta 15) Es curioso, pero mi carrera en la radio, antes incluso de ser parte de la Historia de Los 40, comenzó allá por 1985 en una emisora libre que estaba en el piso 23 de Torre Catalunya, en Barcelona. Ahora es un hotel.

A escasos veinte metros de nuestro estudio, en las mismas oficinas, la maquinaria de marketing online más preparada y eficaz que he visto. Nada menos que Hello Media Group. Eso es sinergia y trabajo en equipo. Y hablando de equipo, Leticia Unceta y Nacho Gordillo están haciendo la labor de seguimiento necesaria para que todo funcione. Ojalá sigan desbordados de trabajo mucho tiempo. Lo sé, es egoista, pero la radio es así.

Instalamos locutorio y mesa de radio. Luces de directo y sin pecera, que de momento no hay directos. Nos sobran canales en la mezcla, pero el futuro es muy largo y quién sabe los que necesitaremos. Por poder, desde aquí y con la pantalla de dos por dos se pueden hacer hasta carruseles. Cada estadio, un canal. Más de uno que no mencionaré ha narrado partidos desde su casa con el home cinema…

A diez minutos de que llegara una importante franquicia internacional, todavía estaban los instaladores probando las luces y el corte de monitores. Eso es emoción.

Primera visita, el primer éxito. Co-crear con las personas que viven dentro de la marca es garantía. En muchos lugares odian trabajar cuando alguien dice “viene el cliente”. Aquí es justo el ingrediente secreto. Es verdad que es mucho más fácil cuando se deja aconsejar. Pero si en lugar de alquilar un estudio cualquiera vienen aquí es por algo.

Sobre una de las puertas de entrada cuelga un rótulo muy claro, precioso, que indica “On Air”. Se enciende en el momento en el que se abren los micrófonos. Ese instante que sigue siendo mágico. En el aire. Y es que un poco esa es la sensación. Desde las alturas, creando sonidos para que las radios los emitan, uno está un poco en el aire, viéndolo todo desde la producción independiente, sin red de seguridad pero sin ataduras, sin prisas, sin dependencias extrañas, sin más presión que la propia de las entregas.

Así es el espíritu de Hello Radio. La última aventura en la que nos hemos embarcado desde Estudios Quinto Nivel. Parece que el viento sopla a favor.

No siento que necesitemos suerte, no nos la desees. Solamente algo de tiempo extra cada día. Si puedes hacer algo…