Daimiel y NBA: El sueño de un desvelo

Antoni_DaimielvfAntoni Daimiel dejó atrás La Mancha, Valladolid y hasta dormir (sí) para sentarse un día en el Madison Square Garden con un micrófono en la mano. A través de sus ojos hemos podido alucinar con las más grandes proezas de la mejor época de la NBA. Sus comentarios flemáticos y sin salirse nunca del tono, como buen castellano, hacían el contrapeso perfecto a la vehemencia emocionante de todo un Andrés Montes, que en la gloria está. Juntos crearon más afición que los Gasol por el deporte del que actualmente más podemos presumir. Se subió al CX-3 porque realmente este hombre encontró otro camino, algo que no era el fácil, viviendo en Madrid con los horarios de Estados Unidos. El cuerpo, la mente, la familia, los hijos… todo se vuelve gris y en tinieblas cuando tu día empieza cuando todos dicen “buenas tardes” y el sol, apenas, está presente.

Vivimos juntos los principios de un canal que ahora vemos despedirse: el Plus. Aquel canal que entre todos sacamos adelante con más ilusión que experiencia, fue el que convirtió las transmisiones de baloncesto norteamericanas en todo un espectáculo. Mientras yo preparaba mis presentaciones de videoclips o las preguntas para el “Aventura, Aventura”, él estaba rodeado de cintas y más cintas de partidos, poniéndolas en los betacams de redacción y tomando notas. Callado, concentrado…

Es, ni más ni menos, esa seriedad castellana que le caracteriza, el ingrediente secreto de las mejores bromas. Ahí tenemos a todo un Maldini diciendo “¡no jodas!” cuando Antoni le asegura haber estado declarando en comisaría porque entre los centenares de vídeos de partidos que Julio acumulaba en el piso que habían compartido mucho tiempo atrás había instrucciones de entrenamiento terrorista. Y picó. Esa broma no te la puedes perder. Tampoco todo lo que cuenta en el libro “El sueño de mi desvelo” y mucho menos cuando el CX-3 se convierte en una cancha improvisada para que este grande del baloncesto no deje de marcar puntos. Nunca.

 

Share your thoughts